¡Año nuevo, sección nueva!

Tal como prometí, comienzo esta nueva sección del blog para hablaros de casos reales: tanto de perros que he conocido en mi etapa como adiestrador como de vuestros propios problemas, que podéis enviarme a través de la dirección de correo contacto@perronudo.com.

La estructura de los artículos en esta nueva categoría será la siguiente:

  1. Os expondré el caso.
  2. Enumeraré los problemas que tiene.
  3. Explicaré la causa de esos problemas.
  4. Y por último, recomendaré una solución para evitarlos.

¡No me enrollo más y comenzamos!

Caso Real Nº1. “Problemas de Pincher”

El protagonista de nuestra primera historia es un pequeño pincher de unos 4 meses. Vamos a llamarlo “Pincher” porque prefiere permanecer en el anonimato.

Pincher llegó a su nueva familia, una pareja joven, siendo un regalo de una tercera persona.

Ambos trabajan y no tienen mucho tiempo libre. Por este motivo, uno de los dos no quería aceptar la responsabilidad que conlleva tener un nuevo miembro en la familia: sabía que no iban a poder ocuparse de él como es debido.

En cambio, el otro miembro de la pareja (a quien se lo habían regalado) se negó a devolverlo. Finalmente se lo quedaron.

Como era de esperar debido a su situación, al poco tiempo vinieron los problemas: primero problemas de comportamiento de Pincher y posteriormente problemas en la pareja.

Los problemas que querrían solucionar sus dueños son los siguientes: Hace sus necesidades dentro de casa, pero después en la calle no quiere hacerlas. También ha empezado a morder los muebles. Además, pasa mucho tiempo solo y no quiere jugar con sus juguetes.

Bien, vamos a analizar el caso.

En primer lugar, creo que hay un problema más importante que todos los que sus dueños han señalado respecto al comportamiento de Pincher. Son las discusiones de pareja y, aunque esto no sea un consultorio sentimental, voy a empezar por eso:

Adoptar un perro es una decisión muy importante: tiene que ser meditada y haber acuerdo entre todos los miembros de la familia. No se puede decidir a lo loco ni de forma unilateral. Siempre que una decisión de este tipo se toma de esta forma, cuando a la larga aparezca algún problema con nuestro amigo, esto nos llevará a conflictos y discusiones con aquellos miembros de la familia que no estaban de acuerdo. En este caso, con nuestra pareja.

No solo eso: llegados al extremo, si los conflictos con los otros habitantes de la casa se hacen más fuertes, tendremos que acabar tomando una decisión drástica en la que el perro, que es el más inocente, será el que lleve todas las de perder. Acabará siendo regalado, acogido en una protectora, condenado en una perrera o abandonado.

También es importante pensar que, si hemos cometido un error, no sirve de nada seguir echándonoslo en cara todo el tiempo sin buscar soluciones. Ya está hecho, no se puede cambiar. Pero lo que sí podemos cambiar es nuestra manera de afrontarlo y buscar soluciones, en vez de seguir creando más y más problemas. Para eso hay que mirar hacia delante, dejar de echarnos las culpas y asumir que lo único que podemos hacer es aprender del error y encontrar la forma de arreglarlo.

¡Paz y amor!

Dicho esto, ya me he quedado más a gusto.

Vamos con el pobre Pincher, que es el que menos culpa tiene y el que más está pagando.


 

Problema #1

Pincher, de 4 meses, se pasa solo más de 6 horas al día seguidas, encerrado en una habitación en la que lógicamente hace sus necesidades mientras sus humanos trabajan.

Como no está educado para hacerlas en la calle, a los ojos de sus dueños es un guarrete.

Causa

El pobre cachorro, ante unos ojos inexpertos, puede parecer un cerdo. Pero él no tiene la culpa.

Sin querer, lo han educado de una forma en la que toda la casa es un gran water para él. Ha ido dejando sus “regalitos” por todas las habitaciones sin que nadie le explicara dónde debía hacerlo.

Solución

Primero recomiendo leer el artículo «Cómo enseñar a tu perro a ir al baño» en el que hablo sobre cómo educar a un perro para hacer sus necesidades correctamente.

En este caso, también es recomendable el uso de un transportín y casualmente tengo otro artículo en el que hablo sobre cómo utilizarlo. Este: “El truco del transportín

Debemos evitar que el perro vuelva a hacer sus necesidades dentro de casa, por lo tanto hay que:

  • Sacarlo a la calle con mucha más frecuencia. Como mucho, un cachorro puede estar aguantando unas 3/4 horas. Si no podemos atenderle con esa frecuencia por motivos laborales habrá que encontrar otra solución, como buscar a algún amigo o familiar, o contratar a una persona que lo haga. Si no lo hacemos así, el problema continuará.
  • Sacarlo siempre después de las comidas y al despertarse. Si es necesario sacarlo en brazos a la calle para que no se le escape nada por el camino. Es recomendable dejarlo metido en un transportín mientras nos prepararnos para salir porque dentro va a ser mucho más fácil que se contenga.

problemas pincher


 

Problema #2

Cuando está en la calle, Pincher no suele querer hacer ni pis ni caca y parece que prefiere hacerlo en casa.

Causa

El pobre perro tiene un conflicto: en casa le regañan por algo tan natural como hacer sus necesidades. No lo entiende y piensa que en la calle le va a pasar lo mismo.

Además, en la calle tiene a sus dueños atentos y pendientes de él, en ocasiones cansados y enfadados porque su pequeño no se decide a poner el huevo.

Y si no me creéis haced la prueba, poneos a mear delante de una persona que os esté mirando. ¡A ver si os sale algo!

A todo esto hay que sumar que la calle es un sitio extraño para un cachorro: muchos ruidos y olores distintos. Además, en invierno oscurece a las 6 de la tarde y todo se vuelve más tenebroso.

En estas condiciones es imposible relajarse.

Solución

La primera cosa que tenemos que hacer y la más importante es nunca reñir en casa a un perro que está aprendiendo a hacer sus necesidades en el sitio correcto.

Para ayudarlo a que se relaje en la calle, debemos de estar nosotros relajados y sin prisa. Posiblemente las primeras veces tengamos que pasarnos más tiempo del normal paseando hasta que ya no aguante más y tenga que echarlo ahí (en contra de su voluntad, ya que preferirá hacerlo en casa).

También es bueno llevarlo siempre al mismo sitio (preferiblemente sitios de terreno natural como hierba o tierra) para que lo reconozca y se sienta cómodo. A los perros les gusta utilizar el mismo baño siempre, por lo que si encima huele restos suyos, le ayudará a soltar lastre.

Además, como le hemos regañado en casa por lo mismo que queremos que haga en la calle, lo mejor es ignorarlo y no prestarle demasiada atención. Hay que mirar hacia otro lado y ser pacientes, darle tiempo y por supuesto premiarlo como si hubiera puesto un huevo de oro. Tiene que olvidarse de las broncas que le echamos en casa.

problemas pincher

 


 

Problema #3

Otro gran problema de nuestro amigo Pincher es que pasa muchas horas solo. Sin embargo, no juega con la pelota o el mordedor que le dejan para que se entretenga.

Además, cuando sus dueños llegan a casa están cansados y hay días en que no le pueden hacer mucho caso.

Causa

Las pelotas y mordedores son muy divertidos cuando se tiene alguien con quien jugar. Pero hasta el perro más loco por las pelotas se acaba aburriendo si nadie se la tira.

Dejarlo con una pelota de tenis y un juguete para morder es como regalarle a un hijo único un parchís: si no hay nadie con quien jugar es igual de útil que una tele apagada (aunque muchas veces esté mejor así).

Solución

Nuestro amigo está en un periodo muy importante de su vida, en el que a través del juego aprenderá muchas normas y comportamientos adecuados.

Si se pasa gran parte del día solo, en los periodos en los que estemos con él debemos de hacer el “esfuerzo” de jugar juntos. Reforzar nuestro vínculo y enseñarle normas básicas de comportamiento que son tan importantes para evitar problemas en el futuro.

Además, para esos momentos que pasa solo, existen un montón de juguetes interactivos con los que puede entretenerse: pelotas en las que se mete comida dentro y va saliendo poco a poco, mordedores con cuerdas de goma para atar y tirar de ellos, etc.

problemas pincher


 

Problema #4

Últimamente está cogiendo la costumbre de morder los muebles y las patas de las sillas.

Causa

Como es normal en un perro de su edad, a Pincher se le están cayendo los dientes de leche y saliéndole los de adulto. Esto aumenta su necesidad de morder ya que alivia su dolor.

En la naturaleza no existen patas de sillas: hay ramas, troncos… y todo se puede morder. No lo hace para fastidiar a nadie ni porque el diseño que has elegido para los muebles de tu cocina no sea de su agrado.

Solución

Lo primero que hay que hacer es evitar que descubra los grandes placeres de morder las patas de las sillas.

¿Cómo?

Si nosotros estamos presentes y atentos, tenemos que anticiparnos y corregir esa conducta antes de que se produzca. Le daremos un toque con la mano para captar su atención al mismo tiempo que le diremos un “NO” firme. Cuando el perro se quede sorprendido y sin saber qué hacer, le ofreceremos una alternativa para morder. Por ejemplo, un típico hueso de cuero o cualquier juguete creado para un perro de esa edad y con esa finalidad.

Es importante que el juguete sea de calidad, comprado en una tienda de mascotas y nunca en un bazar asiático o un centro comercial. Las juguetes buenos son más caros, pero no es por casualidad ni por capricho: es porque detrás de esa pelota de 10€ hay mucho trabajo de estudio y desarrollo para crear los productos más apetecibles a nuestros perros.

Aunque a nosotros nos parezcan iguales, para ellos no es lo mismo.

Otra cosa que debemos evitar es que tenga a su disposición cosas que pueda morder, ya sea quitándolas de su alcance o poniendo barreras.

No sirve de nada regañarle media hora después de que haya roto tu zapato nuevo porque, no sé si lo sabes, pero los perros no sienten culpabilidad.


 

Con paciencia y un poco de esfuerzo podéis volver a encarrilar a vuestro pequeño amigo y, antes de que os deis cuenta, todos esos problemitas habrán desaparecido al igual que el mal olor de vuestro piso.

Problemas de Pincher.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *