EL TRUCO DEL TRANSPORTÍN

En este artículo te voy a explicar un truco de magia: el truco del transportín o lo que es lo mismo, cómo enseñar a tu perro a estar feliz y contento metido en una caja.

Esta “habilidad”, más que un truco, es una herramienta o un recurso que debería enseñarse a todos los perros, porque se puede aplicar en un montón de circunstancias diversas durante su vida.

Poder disponer de un espacio cerrado y controlado en el que nuestro amigo esté cómodo, no sólo nos servirá como apoyo mientras lo estemos educando; también será una ventaja para ambos cuando tengáis que hacer un viaje, cuando tenga que quedarse ingresado en el veterinario o cuando él quiera un poco de intimidad.

transportín

Primero voy a explicarte cómo tienes que enseñarlo (ya verás que es muy sencillo) y después te pondré algunos ejemplos de aplicaciones útiles.

¿CÓMO ENSEÑAR A MI PERRO A ESTAR FELIZ EN UNA CAJA?

Lo que te voy a explicar es la forma más lenta y laboriosa de enseñar esto, pero es la más sólida y segura para que tu perro no tenga problemas ni miedos. Hay perros que desde el primer día no tienen ningún miedo al transportín, pero para muchos otros puede llegar a ser una trauma.

Para saber por dónde empezar a trabajar con tu amigo, haz este experimento: deja la caja abierta en medio de una habitación con tu perro y estudia qué pasa.

  1. Puede llamarle la atención y olisquearla un poco por fuera y por dentro, pero sin entrar en ella. (1 punto)
  2. Puede llamarle la atención y olisquearla un poco por fuera y por dentro, incluso metiendo medio cuerpo dentro de ella. (2 puntos)
  3. Puede llamarle la atención y olisquearla un poco por fuera y por dentro, metiéndose completamente dentro. (3 puntos)
  4. Puede importarle un pimiento y ni mirarla. (0 puntos)

Después de esta toma de contacto haz la siguiente prueba: enséñale un trozo de salchicha y ponla en el fondo de la caja. ¿Qué ha pasado ahora?

  1. Se ha metido a por ella sin miedo y se ha quedado dentro. (3 puntos)
  2. Se ha metido a por ella, pero ha salido otra vez rápidamente. (2 puntos)
  3. Ha metido la cabeza para intentar cogerla, pero tiene miedo y no se atreve a meterse. (1 punto)
  4. Le importa el pimiento de antes más otros dos tu salchicha y tu caja. (0 puntos)

transportín

Dependiendo de los resultados del test, empezarás en el nivel que te corresponda.

NIVEL 1 (de 0 a 4 puntos)

Desmonta el transportín quitándole la mitad de arriba.

Dale de comer “dentro” de una de las mitades del transportín, por lo menos durante una semana. Déja también regalos sorpresa de vez en cuando en forma de comida en su interior para que se los encuentre.

Hazlo todo de una manera natural, sin darle importancia a la caja, hasta que veas que entra sin miedo.

Cuando veas que va entrando, aprovecha la otra mitad del transportín para hacerle una cama cómoda y confortable, ponle su cojín preferido o una manta, y colócala en su rincón favorito de la casa. Por supuesto quítale su anterior cama para que solamente pueda utilizar esta.

El objetivo es que vaya viendo poco a poco esa caja de plástico como un lugar agradable, que le pierda el miedo y que esté deseando entrar en ella.

Nunca hay que obligarlo si no quiere: deja que sea el quien supere sus miedos.

Una vez que come tranquilamente en una mitad y duerme en la otra, el nivel está superado y podremos pasar al siguiente.

NIVEL 2 (de 3 a 6 puntos)

Une las dos mitades del transportín, pero sin poner la puerta. Tiene que quedar como una caseta.

Sigue dándole de comer dentro y poniéndole su cojín y manta para que sea su única cama disponible.

Continúa así unos días y no te olvides de dejarle regalos sorpresa de vez en cuando.

transportín

Cuando tu perro te vea preparar la comida y se meta él solo dentro para esperarla y, además, duerma casi siempre dentro de la caja por voluntad propia (recuerda que no puedes obligarlo nunca), significa que vas por buen camino y puedes pasar al siguiente nivel.

NIVEL 3

¿Ya estás aquí? ¡¡Genial, eres todo un/a adiestrador/a!!

Si estás en este nivel significa que tu perro no le tiene miedo a la caja y, además, le gusta estar dentro. Sabe que ahí hay comida y que es su guarida para dormir tranquilo.

Ha llegado la hora de ponerle la puerta a su transportín.

Lo que tienes que hacer ahora es lo siguiente: cuando le des la comida déjalo comer con la puerta cerrada y no se la abras hasta una media hora después.

Durante esa media hora de espera y cada 5 minutos aproximadamente acércate a la caja y, si el perro está tranquilo, dale un premio muy bueno (un dado de queso).

Esto funciona mejor si tú estás durante esa media hora al lado de la caja, así no se pondrá nervioso cuando te acerques a darle su premio. Puedes poner el transportín al alcance de tu mano, junto al sofá o tumbarte a su lado a leer un libro de aventuras como este: “La Esencia de la Vida”.

Importante: ¡Cuando le abras la puerta, el perro tiene que estar tranquilo y relajado! Si está dormido mejor. Tampoco le premies nunca ni le hagas caso durante un rato cuando salga. Tiene que notar la diferencia entre estar dentro de la caja con atención y regalos a estar fuera sin nada.

Por la noche no le cierres la puerta, deja que entre y salga libremente.

Si no llora ni ladra, está tranquilo dentro o mejor aún, se queda dormido y no quiere salir, puedes pasar al nivel 4.

Si por el contrario se pone nervioso, deja de comer o se poner a rascar la puerta, ladrar y/o a llorar al acabar de comer, prueba el siguiente ejercicio:

-Prepárale la comida y espera a que se meta dentro de la caja (si no lo hace es que has corrido demasiado y tienes que volver al nivel 2). Ahora le irás tirando bolas de pienso al interior. Mientras lo haces, tendrás que abrir y cerrar la puerta de la siguiente manera:

  • Tira unas cuantas bolas dentro y cierra la puerta.
  • Cuenta hasta 5.
  • Abre la puerta, espera un par de segundos y, si se queda dentro en actitud tranquila, tírale unas cuantas bolas más.
  • Cierra la puerta y cuenta hasta 6.
  • Abre de nuevo la puerta, espera un par de segundos y, si se queda tranquilo dentro, tiras más bolas.
  • Repite la operación aumentando gradualmente la cuenta de segundos mientras está dentro hasta acabar su ración diaria.

Es importante que esperes unos segundos para tirarle las bolas tras abrir la puerta, así no relacionará la acción de abrir la puerta con el premio, porque entonces estará deseando que la abras y podrá rascar con la pata o llorar, dependiendo de lo nervioso que sea. Las bolas tienen que premiar que él se quede dentro, quieto y tranquilo.

Si te exige la comida no se la des: solamente puedes tirarle bolas si está tranquilo.

Si ves que este método no funciona porque le creas demasiada ansiedad y se pone nervioso, mándame un correo a contacto@perronudo.com e intentaré ayudarte.

NIVEL 4.

Bienvenido, ¡ya te queda poco para conseguir un perro amante de las cajas!

transportín

El objetivo de este nivel es acostumbrar al perro a que se vaya quedando cada vez más tiempo “encerrado” en su transportín.

Si has llegado hasta aquí es porque has conseguido que tu perro entre en la caja cuando te ve preparar la comida, duerma dentro la mayoría de las veces e incluso se quede periodos de media hora con la puerta cerrada estando tranquilo.

Lo que tienes que hacer ahora es bien fácil. Lo dejarás dentro con la puerta cerrada durante periodos de tiempo cada vez más grandes, alternados con periodos de tiempo más cortos. La idea es que nunca sepa cuándo vas a abrirle la puerta (recuerda que cuando la abras el perro tiene que estar tranquilo y tú no puedes prestarle atención cuando salga).

Por ejemplo, un día lo dejas metido 1h por la mañana y 3h por la tarde, al día siguiente 2h por la mañana y 1h por la tarde.

Es conveniente que estos periodos de transportín sean después del paseo para que tu perro esté más relajado.

Si va adaptándose a esos periodos sin ningún problema, ya puedes empezar a dejarlo dormir con la puerta cerrada alguna noche (con agua dentro).

Si no has corrido más de la cuenta, no has obligado nunca a tu perro a entrar en el transportín, le has premiado dentro y no fuera… ¡ENHORABUENA! Acabas de crear un perro amante de las cajas.

UTILIDADES

  • Puedes utilizarlo como herramienta para ayudarte a educarlo cuando tienes un problema de “pises y cacas” dentro de casa. (Próximo artículo)
  • Para llevarlo en el coche y que además de ir seguro y cómodo no te ensucie el maletero o los asientos con barro y pelos.
  • Si llevas su propio transportín cuando se tiene que quedar ingresado en el veterinario, le ayudarás a que esa experiencia sea un poco menos traumática.
  • Y si no te dejan llevarlo, por lo menos estará acostumbrado a estar encerrado y no se pondrá tan nervioso.
  • Un perro bien adaptado al transportín tiene menos problemas de ansiedad por separación, porque aprende a estar tranquilo en solitario.
  • Si tienes un perro con ansiedad por separación enseñarle el truco de la caja: te ayudará a mejorar ese problema.
  • Evitarás o harás más llevadera cualquier situación de estrés a la que pueda estar expuesto tu perro si tiene que estar metido en un transportín, como viajar en avión.
  • Puede tener un espacio en el que refugiarse si te visitan tus sobrinos, o un espacio en el que encerrarlo si te visita alguien que le tenga miedo.
  • Etc…

transportín

¿Conocías las ventajas de utilizar un transportín?

¿Vas a aplicar lo aprendido con tu perro?

¿Tienes alguna duda o algún problema que crees que puede ser interesante para un post?

El truco del transportín.

Comentarios

  1. Andrea Artime dice

    ¡Tim está en nivel 3 y pasando al 4! Llevamos varias semanas practicando esto y cada día le gusta más. Creo que los humanos desconfiamos más del transportín que los propios perros, viéndolo como una jaula que no les va gustar. Sin embargo, para nosotros ahora es un sitio de tranquilidad, seguridad y una gran ayuda para viajar! Muy útil, muchas gracias! 😉

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